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La PNL va bien alt

Por Techu Arranz y Gustavo Bertolotto

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Es esperanzador comprobar que “la excelencia”,
palabra muy utilizada en la PNL
de los primeros tiempos,
encamina sus pasos hacia una dirección
y misión con sentido del Amor,
del Humor, de la Esencia y la Integración.

 

“En la alegría de ustedes descubrí mis Certezas.... y el mundo me parece que Empieza”.

Silvio Rodríguez

En abril se celebró en Barcelona el I Congreso Español de PNL organizado por la Asociación Española de PNL. Fue un gran evento debido a una numerosa asistencia de público, a la calidad de las ponencias y a un broche final inolvidable: la intervención de Robert Dilts, máximo referente de la PNL actual.

El hecho de que uno de los “grandes” de la PNL de hoy sea un hombre de la talla humana de Robert Dilts refuerza nuestra convicción de que la PNL va bien. Él ha honrado todo lo descubierto por la PNL anteriormente y sobre esa base ha ido un poco más allá aglutinando todo el trabajo en torno al Ser Esencial, “eso” que permanece invariable en nosotros cambie lo que cambie, “eso” que perduraría en cada uno incluso si tuviéramos otro aspecto, si hubiéramos nacido en otra familia, si viviéramos en otro lugar...

 

Es esperanzador comprobar que “la excelencia”, palabra muy utilizada en la PNL de los primeros tiempos, encamina sus pasos hacia una dirección y misión con sentido del Amor, del humor, de la esencia y la integración.

Primera Generación de la PNL. Tal y como Robert Dilts nos relató con detalle, la Primera Generación de la PNL se desarrolló en los años 70 de la mano de sus creadores, Bandler y Grinder, derivado del estudio y modelado de terapeutas tan brillantes y eficaces como Milton Erickson (hipnosis), Gregory Bateson (Escuela de Palo Alto), Virginia Satir (Terapia Sistémica) y Fritz Perls (Gestalt). Se centraba fundamentalmente en el individuo y se presuponía una relación terapéutica uno a uno. La mayoría de las técnicas de esta primera generación se enfocaban en la solución de problemas en los niveles de comportamientos y capacidades.

La Segunda Generación de la PNL, en los años 80, abarca temas más allá del campo terapéutico y se orienta hacia objetivos y estrategias para conseguirlos, enfatizando mucho más las relaciones con otros y con uno mismo. El Modelado y sus herramientas comienzan a ser utilizadas en áreas de negociaciones, liderazgo, motivación, ventas, salud y educación. Sus técnicas se enfocaban en niveles más elevados como creencias, valores y meta-programas. Sus herramientas integran la línea del tiempo, el juego con distintas posiciones perceptivas y la integración de conflictos.

La Tercera Generación de la PNL se está desarrollando desde mediados de los 90. Sus aplicaciones son más sistémicas y se centran en niveles más altos de aprendizaje, interacción y desarrollo. Sus técnicas se enfocan en aclarar los niveles más profundos: la identidad, la visión, la misión y lo espiritual. Pretende crear espacio para toda la persona, reconocerla en tu totalidad. Enfatiza el cambio desde el campo unificado del sistema y lo aplica al desarrollo de organizaciones, culturas, equipos e individuos. Se incorporan como principios fundamentales la auto-organización y la alineación de planos y niveles. “Si no nos alineamos desde una visión más allá de uno mismo la gente se estanca en su ego. Formamos parte de algo más amplio que nosotros mismos”. ¿Qué necesita alguien para adquirir una visión más amplia, para sentirse completamente vivo? Despertar, despertar a la experiencia emergente de estar vivo.

Cada nivel necesita diferentes instrumentos para expresarse y cada generación honra a las otras y complementa a la anterior.

Se puede afirmar que la PNL actual no sólo busca explorar cómo piensas desde la inteligencia cognitiva sino también como vives lo que vives desde la inteligencia emocional (cómo aceptas, das espacio y apadrinas esas emociones), cómo lo somatiza la inteligencia corporal o somática (si fluyes, bloqueas, tensas...), qué repercusiones tiene en la inteligencia del campo energético, en el sistema donde actuamos y tratando siempre de encontrar la “dirección” en nuestra Sabiduría Esencial.

No podemos cambiar lo que no conocemos. Es necesario tomar conciencia de cómo hemos manejado estas inteligencias para poder sobrevivir de la mejor manera que supimos y es hora de aprender a soñar mejor. Es posible. Tan sólo hay que ponerse en marcha. Se han generado instrumentos para trabajar cada una de estas inteligencias puesto que cada una tiene su forma particular de procesar.

Un planteamiento analítico no es siempre lo mejor para encontrar la solución. Organiza mucho los factores pero no reorganiza nuestra realidad total. Si además pensamos en términos somáticos, considerando lo que siente el cuerpo y también en términos energéticos, desde el campo de movimiento y vibración que produce algo, podemos encontrar poderosas claves de solución al conectar con un Todo integrado. Un pensamiento “brillante” desde el punto de vista analítico que genera una tensión profunda de cervicales no está integrado en el sistema por muy “brillante” que aparente parecer. Puede que no este alineado con el resto de nuestro Ser.

Una presencia serena, juguetona y plena en el Aquí y Ahora, unos ojos brillantes en los que te puedes zambullir como en un océano, una escucha activa que no juzga y potencia lo mejor del que habla, una sonrisa que acoge y una risa que se contagió en varias ocasiones a toda la sala. Si este es el fruto vivo del trabajo de la PNL en ti, Robert, la PNL va bien.

 


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